MAR en solidariedad a Laos

Por Movimiento de Afectados por Represas en Latinoamérica (MAR)

Otra “tragedia” en una represa. Otro rastro de muerte en la cuenta del capital. Al sur de Laos, en la
provincia de Attapeu, una represa en construcción ( Xepian-Xe Nam Noy) rompió, liberando cerca
de 5 billones de metros cúbicos de agua, matando al menos 19 personas y dejando centenas de
desaparecidos. El agua tapó 6 comunidades rurales, y desalojó al menos 7000 personas.

Según la encargada de las obras “SK Engineering&Construction”, el crime fue causado por las
fuertes lluvias que cayeron sobre la región, una de las excusas más frecuentes en estos casos. Pero
lo que está por detrás es el lucro desaforado de las empresas, y un modelo energético nefasto al
servicio de los especuladores internacionales y no de los pueblos.

Al igual que en Mariana, en el estado de Minas Gerais, Brasil, cuando en noviembre de 2015 una
presa de desechos mineros (de Samarco/Vale/BHP) explotó, dejando también 19 muertos, borrando
del mapa varias comunidades y devastando la cuenca del Río Doce. Sin alarmas para avisar a la
población, y con una serie de negligencias que demuestran que la tragedia era anunciada, y que no
las condiciones climáticas ni técnicas, sino la desidia de las empresas es la gran responsable del
crimen. Esas empresas que nunca priorizan ni la seguridad ni los derechos de las poblaciones que
afectan con sus proyectos. Hasta hoy, y a pesar de tres años de intensa lucha, no hay justicia para las
familias afectadas, rehenes de una situación de incertidumbre total.

En Colombia, una situación parecida. En el departamento de Antioquia actualmente se construye –
atravesada por la muerte desde antes de comenzar- la mayor hidroeléctrica de la historia del país:
Hidroituango. Luego de varios deslizamientos de tierra y problemas con la contención del agua, la
represa corre serio riesgo de romperse, lo que significaría unos peores desastres de la historia del
país. Desde fines de la década de 90 la violencia fue el camino del capital y el Estado para imponer
el proyecto. Región de grandes masacres perpetradas por las fuerzas paramilitares de ultraderecha
para “limpiar el terreno”, se estima que más de 600 cuerpos de desaparecidos ya no podrán ser
exhumados a causa de la represa. Los movimientos populares, y en especial Ríos Vivos, que integra
el Movimiento de Afectados por Represas en América Latina, venían denunciando desde el
comienzo que la situación geográfica era muy delicada en la región, y que el proyecto era inviable.

Una vez más, infelizmente el devenir de los acontecimientos nos da la razón como afectados.
Como Movimiento de Afectados por Represas en Latinoamérica (MAR), que organiza afectados y
afectadas por represas en 14 países de América Latina, nos solidarizamos con las familias afectadas.
Denunciamos la negligencia de las empresas responsables por estos crímenes contra nuestros
pueblos y exigimos que los hechos sean investigados seria y profundamente. Luchamos por
justicia, reparación y derechos para las poblaciones afectadas, y reafirmamos la necesidad de
avanzar hacia un Proyecto Energético Popular con justicia social, soberanía y control popular.